Las predicciones de Stephen Hawking sobre el futuro de la humanidad
Para el fallecido físico británico, el fin de nuestra especie podría ser causado por una pandemia.
Stephen William Hawking, nacido el 8 de enero de 1942 y fallecido el 14 de marzo de 2018, fue un renombrado físico teórico, cosmólogo, astrofísico y divulgador de ciencia británico, conocido por plantear las más importantes teorías sobre los agujeros negros.
Contrajo nupcias en dos ocasiones: la primera fue en 1965 con Jane Wayline, con quien tuvo tres hijos. En 1990 se casó con Elaine Mason, quien era su enfermera.
A los 21 años, mientras estudiaba en la Universidad de Oxford (Reino Unido), se cayó durante una sesión de patinaje y, posteriormente, fue diagnosticado con esclerosis lateral, una enfermedad degenerativa que debilita los músculos y afecta las funciones físicas.
Los médicos vaticinaron que le quedaban pocos años de vida, pero él superó por mucho ese diagnóstico de vida. Sin embargo, la enfermedad redujo tanto su control corporal que solamente era capaz de doblar un dedo y mover los ojos. Aun así, sus facultades mentales quedaron intactas hasta el final de sus días.
Fue miembro de la Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural y profesor de física gravitacional en Cambridge.
Publicó ‘Agujeros negros y pequeños universos’ (1994), ‘El universo en una cáscara de nuez’ (2002) y ‘El gran diseño’ (2010), tres libros que cambiaron el paradigma de la física espacial.
Hawking escribió de manera tan lúcida sobre los misterios del espacio, el tiempo y los agujeros negros, que su libro ‘Breve Historia del Tiempo’ se volvió un éxito de ventas a nivel internacional.
Se convirtió en la mayor celebridad del mundo científico después de Albert Einstein.
A lo largo de su vida,
Hawking hizo importantes vaticinios sobre los siguientes años de la
humanidad, sustentado en posibilidades científicas.
Aquí le contamos sus cinco predicciones más conocidas para el futuro de la humanidad.
Destrucción nuclear
El físico inglés consideraba que Donald Trump,
que se postuló a la presidencia de Estados Unidos en 2015 y ganó las
elecciones de 2016, era una amenaza para la raza humana. Incluso llegó a
declarar que su triunfo en las elecciones tendría grandes efectos negativos en temas nucleares y ambientales. Así se lo expresó en una entrevista al medio británico 'BBC'.
"Al negar la evidencia del cambio climático y retirarse del acuerdo de París, Donald Trump
causará un daño ambiental evitable a nuestro hermoso planeta, poniendo
en peligro a la naturaleza, para nosotros y nuestros hijos", señaló.
Con sólo un par de bombas atómicas, los efectos para el planeta Tierra
y la humanidad serían desastrosos. Y una de las preocupaciones de
Hawking era que la tensión mundial llegara a tal punto que se desatara
una catástrofe nuclear.
(También lea: El hombre que intenta salvar al mundo de la inteligencia artificial).
Inteligencia artificial
El profesor de Cambridge creía que la inteligencia artificial
podría ser “lo mejor o lo peor que haya conocido la humanidad”. Aunque
pensaba que era una pieza fundamental del futuro de la civilización,
también abogó por la creación de un instituto académico dedicado a
estudiar su impacto.
El cosmólogo creía posible que esta creación pudiese dar como resultado el sometimiento de la especie humana al evolucionar y superar la supremacía intelectual del hombre, reportó ‘National Geographic’.
El final de la Tierra
Como consecuencia de la sobrepoblación y la explotación de los recursos, Stephen Hawking creía que, en 600 años, nuestro planeta se convertiría en una “bola de fuego chisporroteante”, según dijo en una charla de la Cumbre Tencent WE, en Beijing (China).
En realidad no se refería a un futuro concreto, sino más bien a los efectos del calentamiento global.
(Siga leyendo: Las cifras de la millonaria subasta de objetos de Stephen Hawking).
La vida en el espacio
Debido
a la irremediable destrucción de la Tierra, Hawking creía que el futuro
de la humanidad sería buscar un nuevo hogar en el espacio. Para él, la mejor opción estaría en el sistema Rikel Centaurus, más conocido como Alfa Centauri.
El
científico estaba involucrado en el proyecto Breakthrough Starshot, el
cual buscaba alcanzar este sistema en, al menos, los siguientes 20 años.
La gran pandemia
El físico creía que el final de nuestra especie también podría provenir de una gran pandemia. En particular, sería extremadamente peligrosa una mutación de un virus ya existente.
Según una entrevista con el diario británico ‘Daily Telegraph’, Hawking pronosticaba que sería un virus con efectos altamente mortales para los seres humanos.
Eso
sí: la pandemia actual demuestra que la humanidad necesita estar más
preparada para enfermedades virales (como la causada por el coronavirus, covid-19) e infecciosas por su propia supervivencia.
Alfa Centauri es el sistema estelar más cercano al Sol. Se encuentra a unos 4,36 años luz (41,2 billones de kilómetros) de distancia. Está constituido por tres estrellas: Alfa Centauri A (nombre oficial según la UAI: Rigil Kentaurus), Alfa Centauri B (nombre oficial: Toliman) y Alfa Centauri C (nombre oficial: Próxima Centauri).12
Consiste en un sistema de tres estrellas unidas gravitacionalmente. Un sistema ternario de estrellas que orbitan un centro de masas, Alfa Centauri A y Alfa Centauri B, más una tercera estrella enana roja, Alfa Centauri C (Próxima Centauri), que orbita alrededor de las dos estrellas Alfa centauri A y B.34
En el firmamamento nocturno, a simple vista sólo puede distinguirse el
sistema A-B, como un único punto luminoso. De hecho este punto fue
considerado hasta el siglo XVII como una única estrella, la más brillante de la constelación del Centauro. Sin embargo es la superposición de dos estrellas brillantes de un sistema de tres. La existencia de este sistema estelar binario en esa estrella fue reportada por primera vez por Jean Richaud en 1689, quien lo detectó accidentalmente mientras intentaba observar un cometa.35
En 1967, Stephen Hawking y Roger Penrose probaron que los agujeros negros son soluciones a las ecuaciones de Einstein y que en determinados casos no se podría impedir que se crease un agujero negro a partir de un colapso.
Un agujero negro1 es una región finita del espacio en cuyo interior existe una concentración de masa lo suficientemente elevada como para generar un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar de ella. Sin embargo, los agujeros negros pueden ser capaces de emitir un tipo de radiación, la radiación de Hawking, conjeturada por Stephen Hawking en la década de 1970. La radiación emitida por agujeros negros como Cygnus X-1 no procede del propio agujero negro sino de su disco de acreción.2
La gravedad de un agujero negro, o «curvatura del espacio-tiempo», provoca una singularidad envuelta por una superficie cerrada, llamada horizonte de sucesos. Esto es previsto por las ecuaciones del campo de Einstein. El horizonte de sucesos separa la región del agujero negro del resto del universo, y a partir de él ninguna partícula puede salir.
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