MATAR UNA LENGUA ES MATAR UNA COMUNIDAD (Y AHORA MISMO HAY MÁS DE 2000 LENGUAS EN PELIGRO)
La extinción de una lengua es un genocidio semántico cultural que debemos evitar. A través del lenguaje es que devenimos en seres comunitarios. Pero es a través específicamente de las lenguas que, no sólo podemos expresar lo que nuestra psique aprehende del mundo y conducirnos más allá de las intuiciones, sino que devinimos seres humanos comunitarios. La diferencia es radical. Todas las especies generan sistemas de lenguaje, sea por el tono o la intensidad de un sonido, por una forma de mover el cuerpo o hasta por códigos genéticos, como las plantas . Pero el ser humano a creado reglas y convenciones para expresar la infinita complejidad del mundo desde la perspectiva de la condición humana. Somos quizá la única especie cuyos lenguajes pueden ocasionar las peores catástrofes: sólo cambiar una palabra o traducirla incorrectamente puede desatar guerras. Por eso las lenguas moldean el mundo, de cierta manera. Y tan es así que no sólo una lengua muere cuando entra en desuso, sino ...